La ingesta de zanahorias se traduce en un montón de beneficiosos para nuestro organismo. A continuación, te nombramos los cinco más comunes:

Conserva las encías y los dientes fuertes

Fortalece las encías, ya que aumenta la circulación sanguínea y evita que las bacterias queden adheridas a los dientes. De esta forma, previene el sangramiento de las encías. Además,  por su notable contenido de flúor, combate la aparición de caries y conserva el esmalte dental en buen estado.

Reduce la aparición de enfermedades gástricas e intestinales

Por su alto contenido de fibra, funciona como un suave laxante natural para lidiar con el estreñimiento. Contribuye a cicatrizar las úlceras gástricas e intestinales. También reduce el exceso de acidez debido a las sales minerales que contiene. Por ello, es muy recomendable si se padece gastritis.

Previene el envejecimiento prematuro

Contiene una gran cantidad de antioxidantes, lo que ayuda a prevenir la aparición de los signos del envejecimiento y ayuda a mantener la piel firme y sin arrugas. Al mismo tiempo, por su capacidad de nutrir la piel y absorber las impurezas, es excelente para tratar el acné.

Mejora la salud ocular

Protege la retina y previene la aparición de cataratas gracias a su contenido de vitamina A. Además, es especialmente útil para mejorar la visión nocturna. La ingesta diaria de zanahorias está especialmente recomendada en casos de pérdida de la agudeza visual y ceguera crepuscular.

Contiene propiedades anticancerígenas

Según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las zanahorias son uno de los alimentos con propiedades para prevenir algunos tipos de cáncer, como el de mama, páncreas y pulmón. También protege las arterias, el sistema inmunológico y combate las infecciones.

Publicado: 4 de Noviembre de 2015