El jabón casero de zanahoria y miel es un excelente limpiador facial y corporal libre de químicos agresivos.

La combinación de zanahoria, miel de abejas y otros ingredientes naturales hacen que este jabón tenga una poderosa acción antienvejecimiento e hidratante, ideal para el tipo de piel que tiende a resecarse o sufrir alteraciones como el acné.

Tiene propiedades antioxidantes que contribuyen a reparar las células dañadas y detienen el impacto negativo de los radicales libres que es una de las causas número uno de envejecimiento.

Zanahoria, su ingrediente principal

El ingrediente activo de este jabón casero es la zanahoria, conocida desde hace muchos años por sus múltiples beneficios para la piel.

Sus principales aplicaciones cosméticas se deben a su alto contenido de beta-caroteno y antioxidantes, que le brindan protección extra a la piel ante los daños causados por los rayos UV y la contaminación ambiental.

El beta-caroteno es un compuesto que ayuda a mantener el tono de la piel, y nos permite lograr un ligero bronceado sin necesidad de exponerse al sol. Eso sí, no se debe utilizar en exceso, ya que puede producir un color naranja amarillento en las partes más blancas de la piel.

Al ser rica en agua y vitaminas, esta hortaliza también ayuda a restaurar el pH de la piel, a la vez que contribuye a la disminución del exceso de grasa y de acné.

Por si fuera poco, sus vitaminas, minerales y antioxidantes aceleran el proceso de recuperación de la piel y reducen las cicatrices.

¿Cómo preparar este jabón casero de zanahoria?

El jabón casero de zanahoria es muy fácil de preparar y los ingredientes los puedes conseguir en el mercado a un precio muy bajo.

El color del jabón puede variar, según la calidad de cada uno de los ingredientes.

Ingredientes

300 ml de aceite de coco

400 ml de aceite de oliva

100 ml de aceite de almendra

200 ml del agua de la cocción de las zanahorias

100 g de zanahorias en puré

110 g de sosa cáustica

½ cucharada de miel pura

10 gotas de aceite esencial de semilla de zanahoria

Preparación

Antes de empezar a elaborar este jabón casero, asegúrate de usar guantes, estar en un espacio adecuado para manipular los ingredientes y emplear utensilios de madera.

1. Coloca a hervir 100 gramos de zanahoria en un recipiente con agua y, cuando estén blandas, retíralas y conviértelas en un puré con la ayuda de un tenedor.

2. En un recipiente aparte, vierte el puré de zanahoria y los 200 ml de agua de cocción de las zanahorias.

3. Agrega la sosa cáustica con mucho cuidado y, mientras lo haces, remueve la mezcla con una cuchara de madera. Deja reposar esta mezcla por varios minutos.

4. A continuación, procede a incorporar en la mezcla el aceite de coco, aceite de oliva, la miel y las gotas de aceite esencial de zanahoria.

5. Remueve todo con la cuchara de palo y nota cómo comienza a aumentar la consistencia.

6. Coloca la mezcla en moldes de silicona para darle forma a tus jabones y déjalo endurecer mínimo dos días antes de utilizarlo.

El resultado será un jabón libre de químicos, hecho con ingredientes que le aportan grandes beneficios a la piel.

Se puede utilizar para limpiar el rostro todos los días, o convertirlo en el remplazo del jabón corporal.

Para conservarlo mejor, evita dejarlo en una zona húmeda y procura ponerlo en un recipiente hermético o jabonera después de utilizarlo.

Publicado: 14 de Agosto de 2015